Voy viajando...

Exiliado de mis sueños, voy en busca de la verdad, transito por los senderos de la imaginación, los vientos del Norte impulsan mi voluntad para seguir adelante y deseo, en este trayecto, esculpir almas, ser comunicador de anhelos y fantasías, alimentar la vida y la esperanza de aquellos que se crucen conmigo. Sé que encontraré enemigos en esta aventura, más para defenderme, la pluma y el teclado serán mis aliados, encontraré amigos que sepan echarme una mano, las palabras serán mi espada y con ellas pretendo abrir heridas que sean inolvidables, dejar marcas que nunca sanen, pero sobretodo trascender... quizá logre mi objetivo, quizá falle, sólo espero algún día llegar a mi destino, el cual no será más que la parada para descansar, pues al final construiré un barco que me lleve al límite del infinito...


10 nov 2013

Cartas del Diablo a su sobrino - Prefacio

Las cartas de Escrutopo aparecieron durante la segunda guerra alemana, en el desaparecido Manchester Guardian. Espero que no precipitasen su defunción, pero lo cierto es que le hicieron  perder un lector: un clérigo rural escribió al director, dándose de baja como suscritor, con el pretexto de que "muchos de los consejos que se daban en estas cartas le parecían no sólo erróneos, sino decididamente diabólicos".

Por lo general, sin embargo, tuvieron una acogida como nunca hubiera soñado. Las críticas fueron elogiosas o estaban llenas de  esa clase de irritación que le dice al autor que ha dado en el blanco  que se proponía; las ventas fueron inicialmente prodigiosas (para lo que acostumbran  venderse mis libros), y se han mantenido
estables.

Desde luego, las ventas de un libro no significan lo que los autores esperan. Si se midiese lo que se lee la Biblia en Inglaterra en función del número de Biblias vendidas, se cometería un grave error. Pues bien, en una escala más modesta, las ventas de Las cartas de Escrutopo encierran una ambigüedad semejante: es él tipo de libro que se suele regalar a un ahijado, que se lee en voz alta en las residencias de ancianos. Es, incluso, el género de libro que, como he podido observar con una sonrisa escarmentada, tiende a ser depositado en los cuartos de invitados, para llevar en ellos una vida de ininterrumpida tranquilidad, en compañía de  The Road Mender, John Inglesant  y La vida de las abejas.

 A veces se compra por motivos más humillantes todavía. Una señora que yo conocía descubrió que la joven y encantadora enfermera en prácticas que,  llenaba su bolsa de agua caliente en el hospital, había leído Cartas. También averiguó por qué las había leído.
—Verá —le dijo la joven—; se nos advirtió que en las entrevistas de examen, después de las preguntas de verdad, las técnicas, las matronas o los médicos preguntan, a veces, qué tipo de cosas le interesan a una. Lo mejor es decir que se ha leído algo. Así que nos dieron una lista de unos diez libros que suelen hacer bastante buena impresión, y nos dijeron  que debíamos leer por lo menos uno de ellos.
—¿Y usted eligió Cartas?
—Bueno, claro: era el más corto.

Con todo, una vez hechas todas las salvedades, el libro ha tenido un número suficiente de lectores de verdad como  para que valga la pena dar respuesta a algunos de los interrogantes que ha suscitado entre ellos.

La pregunta más corriente es si realmente "creo en el Diablo".

Ahora bien; si por "el Diablo" se entiende un poder opuesto a Dios y, como Dios, existente por toda la eternidad, la respuesta es, desde luego, no. No hay más ser no creado que Dios. Dios no tiene contrario. Ningún ser podría alcanzar una "perfecta maldad" opuesta a la perfecta bondad de Dios, ya que, una vez descartado todo lo bueno (inteligencia, voluntad, memoria, energía, y la existencia misma), no quedaría nada de él.

La pregunta adecuada sería si creo en los diablos. Sí, creo. Es decir, creo en los ángeles, y creo que algunos de ellos, abusando de su libre albedrío, se han enemistado con Dios y, en consecuencia, con nosotros. A estos ángeles podemos llamarles "diablos". No son de naturaleza diferente que los ángeles buenos, pero su
naturaleza es depravada. Diablo es lo contrario que ángel tan sólo como un Hombre Malo es lo contrario que un Hombre Bueno. Satán, el cabecilla o dictador de los diablos, es lo contrario no de Dios, sino del arcángel Miguel.

Creo esto no porque forme parte de mi credo religioso, sino porque es una de mis opiniones. Mi religión no se desmoronaría  si se demostrase que esta opinión es infundada. Hasta que eso ocurra —y es  difícil conseguir pruebas negativas—, la mantendré. Me parece que explica muchas cosas. Concuerda con el sentido llano de las Escrituras, con la tradición de la Cristiandad y con las creencias de la mayor parte de los hombres de casi todas las épocas. Y no es incompatible con nada que las ciencias hayan demostrado.

Debiera ser innecesario (pero no lo es) añadir que creer en los ángeles, buenos o malos, no significa creer en unos ni en otros tal y como se les representa en las artes y en la literatura. Se pinta a los diablos con alas de murciélago y a los ángeles con alas de pájaro, no porque nadie sostenga que la degradación moral tienda a convertir las plumas en membrana, sino porque a la mayoría de los hombres le gustan más los pájaros que los murciélagos. Se les pintan alas, para empezar, con la intención de dar una idea de la celeridad de la energía intelectual libre de todo impedimento. Se les confiere forma humana porque la única criatura racional que conocemos es el hombre. Al ser criaturas superiores a nosotros en el orden natural, incorpóreas o que animan cuerpos de un tipo que ni siquiera podemos imaginar, hay que representarlas simbólicamente, si se quiere representarlas de algún modo.

Además, estas formas no sólo son simbólicas, sino que la gente sensata siempre ha sabido que eran simbólicas. Los griegos no creían que los dioses tuviesen realmente las hermosas formas humanas que les daban sus escultores. En su poesía, un dios que quiere "aparecerse" a un mortal asume temporalmente la apariencia de un hombre. La teología cristiana ha explicado casi siempre la "aparición" de un ángel del mismo modo. "Sólo los ignorantes se imaginan que los espíritus son realmente hombres alados", dijo Dionisio en el siglo V.

En las artes plásticas, estos símbolos han degenerado continuamente. Los ángeles de Fra Angélico llevan en su rostro y en su  actitud la paz y la autoridad del Cielo; luego vinieron los regordetes desnudos infantiles de Rafael; por último, los ángeles suaves, esbeltos, aniñados y consoladores del arte decimonónico, de formas tan femeninas que sólo su total insipidez evita que resulten voluptuosas: parecen las frígidas huríes de un paraíso de saloncito. Son un símbolo pernicioso. En las Escrituras, la visitación de un ángel es  siempre alarmante; tiene que empezar por decir: "No temas". El ángel Victoriano, en cambio, parece a punto de susurrar: "Ea, ea, no es nada".

Los símbolos literarios encierran un mayor peligro, ya que no son tan fácilmente reconocibles como simbólicos. Los mejores son los del Dante: ante sus ángeles nos sumimos en un auténtico temor reverencial, y sus diablos se aproximan mucho más —por su rabia, despecho e indecencia— a lo que debe ser la  realidad que cualquier cosa de Milton, como señaló acertadamente Ruskin. Los  diablos de Milton, por su
grandiosidad y su elevada poesía, han  hecho mucho daño, y sus ángeles deben demasiado a Hornero y a Rafael. Pero  la imagen verdaderamente nociva es el Mefistófeles de Goethe. Es Fausto, y  no Mefistófeles, quien de verdad exhibe la implacable, insomne y crispada concentración en sí mismo que es la marca del
infierno. El divertido, civilizado, sensato y flexible Mefistófeles ha contribuido a fortalecer la ilusoria creencia de que el mal es liberador.

Un hombre pequeño puede evitar, en ocasiones, un error cometido por un gran hombre, y yo estaba decidido a conseguir  que mi simbolismo no incurriese, al menos, en el mismo error que el de Goethe. Porque el humor implica un cierto sentido de las proporciones, y la capacidad de verse a uno mismo desde fuera, y yo creo que, atribuyamos lo que atribuyamos a los seres que pecaron de orgullo, no debemos atribuirles precisamente eso. "Satán cayó por la fuerza de gravedad", dijo Chesterton.

Se debe representar el Infierno como un estado en el que todo el mundo está perpetuamente pendiente de su propia dignidad y de su propio enaltecimiento, en el que todos se sienten  agraviados, y en el que todos viven las pasiones mortalmente serias que son la envidia, la presunción y el resentimiento.

Eso, para empezar; en cuanto a lo demás, mi elección de símbolos depende, supongo, de mi temperamento y de la época.

Me gustan mucho más los murciélagos que los burócratas. Vivo en la Era del Dirigismo, en un mundo dominado por la Administración. El mayor mal no se hace ahora en aquellas sórdidas "guaridas de criminales" que a Dickens le gustaba pintar. Ni siquiera se hace, de hecho, en los  campos de concentración o de trabajos forzados. En los campos vemos su resultado final, pero es concebido y ordenado (instigado, secundado, ejecutado y controlado) en oficinas limpias, alfombradas, con calefacción y bien iluminadas, por hombres  tranquilos de cuello de camisa blanco, con las uñas cortadas y las mejillas bien afeitadas, que ni siquiera necesitan alzar la voz. En consecuencia, y bastante lógicamente, mi símbolo del Infierno es algo así como la burocracia de un estado-policía, o las oficinas de una empresa dedicada a negocios verdaderamente sucios.

Milton nos ha dicho que "diablo con diablo condenado mantiene firme concordia". Pero, me pregunto yo, ¿Cómo? Desde luego, no por amistad: un ser que aún puede sentir afecto no es todavía un diablo. También en este sentido mi símbolo me parece útil, porque permitía, por medio de paralelismos terrenales, describir una sociedad oficial sostenida enteramente por el miedo y la avaricia. En la superficie, los modales de sus habitantes son normalmente amables; la grosería para con los superiores de uno sería, evidentemente, suicida, y la grosería para con los iguales podría ponerles en guardia antes de que uno estuviese preparado para adelantárseles. Y es que, por supuesto, el principio rector de toda la  organización es que "el perro se come al perro". Todos desean el descrédito, la degradación y la ruina de los demás: todos son expertos en el arte del informe confidencial, la alianza fingida, la puñalada a traición. Por encima de todo eso, sus buenos modales, sus expresiones de grave respeto, sus "homenajes" a los invaluables servicios prestados por los demás, constituyen una tenue corteza, que de vez en cuando se agrieta, y hace erupción la lava ardiente de su odio mutuo.

Este símbolo me permitía también deshacerme de la absurda idea de que los diablos están consagrados a la búsqueda desinteresada de algo llamado el Mal (la mayúscula es esencial). Mis diablos no tienen nada que ver con semejante fantasía. Los ángeles malos, como los hombres malos, son enteramente prácticos. Tienen
dos motivaciones. La primera es el temor al castigo: al igual que los países totalitarios tienen sus campos de tortura, mi Infierno contiene Infiernos más profundos, que son sus "correccionales". Su segunda motivación es una especie de hambre. Me imagino que los diablos pueden,  en un sentido espiritual, devorarse mutuamente; y devorarnos a nosotros, claro. Incluso en la vida humana hemos visto la pasión de dominar, casi de digerir al prójimo; de hacer de toda su vida intelectual y emotiva una mera prolongación de la propia:  odiar los odios propios, sentir rencor por los propios agravios y satisfacer el propio egoísmo, además de a través de uno mismo, por medio del prójimo. Por supuesto que sus pequeñas pasiones deben ser suprimidas para hacer sitio a las propias, y si el prójimo se resiste a esta supresión, está comportándose de forma muy egoísta. 

En la Tierra, a este deseo se le llama  con frecuencia "amor". En el Infierno, me imagino, lo reconocen como hambre. Pero allí el hambre es más voraz, y se puede satisfacer más completamente. Allí, sugiero, el espíritu más fuerte —tal vez no haya cuerpos que lo impidan— puede absorber real e irrevocablemente al más débil en su interior, e imponer perpetuamente su propio  ser a la individualidad atropellada del más débil. Por eso, me imagino, los diablos desean las almas humanas y las de los otros diablos; por eso Satán desea a todos sus seguidores, a todos los hijos de Eva y a todas las huestes del Cielo: sueña con la llegada de un día en que todos estén dentro de él, cuando todo aquel que diga "yo" sólo pueda decirlo a través de Satán; 

Supongo que esto es la parodia de la araña hinchada, la única imitación al alcance de Satán de esa insondable magnanimidad por medio de la cual Dios convierte a sus instrumentos en servidores y a sus servidores en hijos, para que puedan al fin reunirse con Él, en la perfecta libertad de  un amor ofrecido desde la altura de las individualidades absolutas que han podido alcanzar gracias a la liberación divina.

Pero, como en el cuento de Grimm, des träumte mir nur, todo esto no es más que mito y leyenda. Por eso, la pregunta acerca de mi opinión sobre los diablos, aunque, una vez formulada, merezca una respuesta, tiene en realidad una importancia mínima para el lector de  Cartas.  Para aquellos que compartan mi opinión, mis diablos serán símbolos de una realidad concreta; para otros, serán la personificación de ideas abstractas, y el libro será una alegoría. Pero importa poco de qué modo se lea, ya que su intención no era, por supuesto, la de especular acerca de la vida diabólica, sino la de iluminar, desde un ángulo nuevo, la vida de los hombres.

Me dicen que no fui el primero, que alguien escribió cartas de un diablo ya en el siglo XVII. No conozco ese libro, y tengo entendido que su punto de vista era principalmente político. Pero reconozco gustosamente mi deuda para con  The Confessions of a Well-Meaning Woman, de Stephen McKenna. La relación puede no ser evidente, pero se hallará en él la misma inversión moral —todo lo negro, blanco, y todo lo blanco, negro—, y el humor que nace de hablar a través de un personaje totalmente desprovisto de sentido del humor. La idea del canibalismo espiritual debe algo, probablemente, a las horripilantes escenas de "absorción" del olvidado Voyage to Arcturus, de David Lindsay.

Los nombres de mis diablos han despertado mucha curiosidad, y se han aventurado numerosas explicaciones, todas ellas equivocadas. La verdad es que me propuse, simplemente, hacerlos repugnantes —y quizá también en esto le deba algo a Lindsay— por el sonido. Una vez inventado un nombre, podría especular, como cualquier otra persona (y no con más  autoridad que cualquiera), acerca de las asociaciones fonéticas que me produjeron  el efecto desagradable. Me imagino que escroto, Gestapo, topo y tópico tuvieron algo que ver con el nombre de mi protagonista y que baba, bobo, lapo y lapa han ido a parar a Babalapo.

Algunos me han hecho el inmerecido elogio de suponer que mis Cartas eran el fruto maduro de largos años de estudios de teología moral y de ascética. Olvidan, sin duda, que existe un medio igualmente  fidedigno, aunque menos encomiable, de aprender corno funciona la tentación. "Mi corazón —no necesito el de otro—me mostró la maldad de los impíos."

Se me pidió o aconsejó con  frecuencia que ampliase las  Cartas  originales, pero durante muchos años no me apeteció lo  más mínimo. Aunque nunca había escrito con tanta facilidad, nunca escribí con menos gozo. La facilidad provenía, sin duda, de que el artificio de las cartas diabólicas, una vez que se ha tenido la idea, se explota a sí mismo espontáneamente, como los hombres grandes y pequeños de Swift, o la filosofía médica y ética de  Erewhon,  o la Piedra Gañida de Anstey.

Es una idea que le arrastraría a uno durante mil  páginas, si se le diese rienda suelta. Pero, aunque era fácil adoptar la actitud mental de un diablo, no resultaba divertido, o no por mucho tiempo. El esfuerzo me producía una especie de calambre espiritual: 
mientras hablaba por Escrutopo, tenía que proyectarme a un trabajo que no era sino polvo, arena, sed y picor; cualquier atisbo de belleza, frescor y cordialidad tenía que ser excluido. Casi me ahogo antes de acabar el libro; hubiera ahogado a mis lectores si lo hubiese prolongado. Además, le tenía cierta inquina a mi libro, por no ser un libro diferente, un libro que nadie hubiese podido escribir. Idealmente, los consejos de  Escrutopo a Orugario debieran haber sido contrapuestos a los consejos arcangélicos al ángel de la guarda
del paciente. Sin esto, la visión de la  vida humana que da el libro resulta parcial y desequilibrada. Pero, ¿cómo remediar tal deficiencia? Porque, incluso si un hombre —y habría de ser un hombre mucho mejor que yo—pudiese escalar las alturas espirituales necesarias para ello, ¿qué "estilo justificable" podría utilizar? 
Porque el estilo sería, realmente, parte del contenido. Los consejos, sin más, no servirían de nada; cada frase habría de tener el aroma del Cielo. Y hoy día, incluso si uno fuese capaz de escribir una prosa como la de Traherne,  no se le permitiría, porque el criterio de "funcionalidad" ha inutilizado a la literatura para la mitad de sus funciones.  (En el fondo, cada ideal estilístico dicta  no sólo cómo se debieran decir las cosas,
sino qué género de cosas se pueden decir.)

Luego, al pasar los años y convertirse la sofocante experiencia de escribir las Cartas en un débil recuerdo, se me empezaron a ocurrir ciertas reflexiones sobre esto y aquello, que parecían requerir, de algún modo, un tratamiento "escrutopiano". Pero estaba firmemente decidido a no volver a  escribir una "carta". La idea de algo así como una conferencia o un "discurso"  planeó vagamente por mi cabeza; idea ora olvidada, ora recordada, pero nunca escrita. Entonces me llegó una invitación del Saturday Evening Post, y eso apretó el gatillo...
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No tengo la menor intención de explicar cómo cayó en mis manos la correspondencia que ahora ofrezco al público.

En lo que se refiere a los diablos, la raza humana puede caer en dos errores iguales y de signo opuesto. Uno consiste en no creer en su existencia. El otro, en creer en los diablos y sentir por ellos un interés excesivo y malsano. Los diablos se sienten igualmente halagados por ambos errores, y acogen con idéntico entusiasmo a un materialista que a un hechicero. El género de escritura empleado en este libro puede ser logrado muy fácilmente por Cualquiera que haya adquirido la destreza necesaria; pero no la aprenderán de mí personas mal intencionadas o excitables, que podrían hacer mal uso de ella.

Se aconseja a los lectores que recuerden  que el diablo es un mentiroso. No debe aceptarse como verídico, ni siquiera desde su, particular punto de vista, todo lo que dice Escrutopo. No he  tratado de identificar a ninguno de los seres humanos mencionados en las cartas, pero me parece muy improbable que los retratos que hacen, por ejemplo, del padre Spike, o de la madre del paciente, sean enteramente justos. El pensamiento desiderativo se da en el Infierno lo mismo que en la Tierra.

Para terminar, debiera añadir que no se ha hecho el menor esfuerzo para esclarecer la cronología de las cartas. La número  XVII parece haber sido redactada antes de que el racionamiento llegase a ser drástico, pero, por lo general, el sistema de fechas diabólico no parece tener relación alguna con el tiempo terrestre, y no he intentado recomponerlo. Evidentemente, salvo en la medida en que afectaba, de vez en cuando, al estado de ánimo de algún ser humano, la historia de la Guerra Europea carecía de interés para Escrutopo.

C. S. Lewis
Magdalen College, 5 de julio de 1941

27 jul 2013

El Caballero de la Noche

A poco más de un mes de haberse estrenado El Caballero de la Noche Asciende en nuestro país, he escuchado todo tipo de críticas hacia ella, diciendo que es inferior a The Avengers: Los Vengadores, o que es una película muy aburrida. Otros, alaban la visión de Christopher Nolan, la manera en que pone a pensar a su público, y la forma en que ha culminado su saga (la cual muchos de nosotros, tuvimos dudas de que se completara, incluido el propio Nolan).

El Caballero de la Noche Asciende es una gran película. Esa es una afirmación en la que todos podemos estar de acuerdo, aun cuando la hayamos amado u odiado, que nos haya desalentado o inspirado. La ambición detrás del último capítulo Batman de Christopher Nolan es enorme, ya sea que lo veamos desde la perspectiva de las casi tres horas de ejecución en IMAX, o por la gigantesca complejidad de la historia, la gran riqueza de personajes, y los temas sociopolíticos y filosóficos que nos presentan en pantalla, El Caballero de la Noche Asciende es la primer película épica real que Hollywood ha producido desde El Retorno del Rey de Peter Jackson. Y es que, no podemos negar que las películas ya no se hacen así.

Tan enorme es su peso, que simplemente reseñar esta película resulta francamente imposible. Podríamos resumir la reseña en que “El Caballero de la Noche Asciende es una satisfactoria conclusión a la trilogía de Nolan, con una inteligente y audaz historia impulsada por un increíble manejo de personajes, así como de actuaciones de los involucrados, y algunos de los mejores efectos visuales de la última década.”

Visto de esta forma, no resulta algo muy detallado. La cosa es, que la confianza que Nolan pone  en su audiencia ha crecido tanto, que no es suficiente hacer un análisis superficial, y catalogar la película con adjetivos como “buena” o “mala”. Para poder argumentar las razones por las que podemos pensar si la película fue o no un éxito, necesitamos sumergirnos en lo que la película presenta, desglosarlo, deshebrarlo y discutir acerca de la historia, los personajes, y la manera en que la película opera en un contexto más amplio. Si no hacemos esto, estaríamos deshonrando una de las más grandes obras del séptimo arte en los últimos tiempos. Es por eso que quise dividir mi análisis de El Caballero de la Noche Asciende en sus frentes más importantes: La estructura de la película, el viaje de Bruce, y el contexto sociopolítico de esta historia. La música, los efectos especiales y otras cosas más relacionadas con el aspecto técnico de la cinta deberán ser descritos por un escritor más competente que yo, puesto que en este cariz no soy muy diestro. En fin, espero sus comentarios, y ojalá encuentren este análisis como un punto de partida para discutir y discernir todavía más.

La estructura
Una de las críticas más sonadas hacia El Caballero de la Noche Asciende es su ritmo lento y a ratos soporífero. Si se tratara de otra película, quizás no encontraría ninguna objeción para esta afirmación, sin embargo, estamos hablando de la última pieza de la trilogía de Nolan. Si alguien pensó que entraría a la sala de cine a ver explosiones, peleas, y golpes al estilo (y perdonen nuevamente la comparación) The Avengers, permítanme decirle que se equivocó de función. Nolan trabaja de manera distinta, y es algo que hace única a su filmografía. Siempre lo hace con toda intención, y su última obra no es la excepción.

Una característica muy notoria y que cambia totalmente respecto a las cintas anteriores de la trilogía, es que, después de establecer este mundo en un contexto tan realista que no da cabida para una Liga de la Justicia, esta cinta se configura en un estilo a manera de cómic, o mejor dicho, un arco narrativo de cómic.

Durante el primer acto, es posible percibir el ritmo de la historia como si de varios issues (o números del cómic) se tratase, cada uno estableciendo a los personajes y su nuevo status, desarrollándolos a lo largo de una serie de sucesos que se sienten incidentales, pero que en el fondo, van relacionados: Gordon bajando a las alcantarillas, Bruce investiga a Selina Kyle, Batman persigue a los esbirros de Bane tras el robo en la bolsa… hasta que ocurre un evento coyuntural que cambia la dirección de la historia: Bane quiebra al murciélago. Vemos cómo la historia no se detiene, sino que continúa desarrollándose al tiempo en que somos testigos de que el villano desata su plan, mientras el héroe se recupera lentamente fuera del escenario, para finalmente culminar en un enorme clímax que se segmenta en varias fases: Batman libera a los policías, Batman se enfrenta a Bane, Batman vuela para detener el dispositivo nuclear.

Es fácil imaginar cada fase de la historia como un número del cómic, y ese ritmo tan serializado, fue muy agradable para mi gusto. Es totalmente diferente a lo que Nolan ha hecho antes, pero, desde mi punto de vista, es adecuado para esta historia. La película anterior, TDK,  bien podríamos compararla con una bala de cañón disparada con un flujo constante de intensidad, apenas dándonos chance de detenerse para recuperar el aliento. Este aspecto reflejaba al loco y anárquico villano de esa cinta.

Sin embargo, Bane es muy diferente al Joker. Los motivos que tiene para aterrorizar a Gotham City no son sólo por “ver el mundo arder” o para probar el punto de que “en el fondo todos podemos caer”. No, él está decidido a destruir a la ciudad usando un plan claro y concreto, y así es como se encuentra estructurada la película. Es rígida, segmentada, sigue pasos. Va sentando las bases de una manera sistemática, y se va volviendo cada vez más grande y frenética conforme avanza la cinta. Y creo que a su manera, esta forma de caos organizado es igual de espeluznante como las maniobras del Joker en la segunda película.

Pero la estructura tipo serie no es lo único que toma Nolan prestado de los cómics. En diversas maneras, esta película se encuentra en un punto más cercano a la mitología de Batman que en las otras películas, pues nos trae de vuelta a la Baticueva, los “juguetitos” de alta tecnología para entretenerse, y habitar este universo con personajes aún más trascendentales que antes.

Miremos a Bane, por ejemplo. Son innegables las diferencias entre el Bane que interpreta Tom Hardy  al Bane típico de los cómics (por ejemplo, en la película, la máscara de Bane le ayuda a inhibir el dolor, mientras que en los cómics, se le provee del suero Venom), pero mantiene la esencia de ser un monstruo gigante, con un dispositivo extraño cubriendo su rostro. Esta imagen  terrorífica tiene su origen en los cómics.
La voz de Bane. Oh, la voz. Hubo quejas de que no se entendía, chistes en Internet haciendo referencia a este detalle, pero sin duda crea un contraste dramático inigualable. Escuchar esa voz, tan jovial, elocuente, digna, que sale de esa imagen tan monstruosa… Quizás la palabra sea ‘inquietante’, pero no alcanza a cubrir lo que le hace sentir a uno. El Bane de Batman y  Robin era una mole humana sin cerebro, mientras que lo que hace Hardy con el papel, se siente aún más fiel a los conceptos del cómic. El Bane de los cómics es ilustrado de una cierta manera, pero el estilo de su discurso y letra sugieren  que no se trata de un villano convencional. En el cómic, este estilo de letra supone al lector un elemento auditivo, y cada uno se lo imagina a su manera. Pero en el cine, no hay necesidad de “suponer” nada. La ventaja el cine es que es posible traer a la realidad tanto voz como imagen, y esto es lo que hacen Hardy y Nolan con Bane.

Se tomó prestado de manera muy libre el arco argumental de Bane: Knightfall (La Caída del Murciélago). La elección de esta línea narrativa me encantó en extremo, no sólo porque fue la primer historia de Batman que leí cuando niño, sino que, en retrospectiva, y con todo y las críticas que este arco pueda tener (que fue creado sólo para obtener más ventas, para simular el éxito de la Muerte de Superman), fue una historia en la que lograron poner en jaque al “hombre que siempre tiene un plan, que siempre piensa en todo”. La película no es una adaptación literal, claro, pero la esencia del conflicto entre Batman y Bane, sigue ahí. En su primer enfrentamiento, Bane destruye completamente a Batman, y se recrea el legendario panel donde Bane “quiebra al Murciélago”. El encarcelamiento de Bruce es algo exclusivo de El Caballero de la Noche Asciende, pero, tal como sucede en Knightfall, Bruce emplea el tiempo de su sanación para estudiar a su enemigo, conociendo cuál es la función de la máscara de Bane, y de esta forma, saber su debilidad. En la lucha final, Batman derrota a Bane desconectando los tubos de su máscara, llevando a Bane hacia un dolor agonizante (en Knightfall, desprovee a Bane de su provisión de Venom y con él su poder, pero el concepto general sigue siendo el mismo).

La mayor diferencia entre este Bane y su contraparte impresa es su conexión a la Liga de las Sombras y Talia al Ghul. Es un cambio que tiene mucho sentido dentro del contexto de una trilogía, dado que  la historia de Nolan se sentiría incompleta si la Liga de las Sombras no regresara en el capítulo final, por lo que al incluir a Talia, al final resulta que Nolan no se aleja tanto de la mitología de Batman como pareciera en un inicio.

Personalmente, la revelación de la verdadera identidad de Miranda Tate no resultó una gran sorpresa. Cualquiera podría decir que hay más de Miranda que lo que se puede apreciar a simple vista, aunque sólo sea por el hecho de que un director no contrata a una actriz tan talentosa como Marion Cotillard para un papel pequeño. Sin embargo, para los que estamos versados en la tradición de Batman, las menciones de Ra’s al Ghul, de la Liga de las Sombras, y de un misterioso vástago indican que Talia está oculta a la vista, y no es ilógico a que éste sea la mujer con la que Bruce Wayne comparte cama.

Estoy muy satisfecho con la forma en que la película muestra a Talia, aunque sí coincida en que se pudo haber hecho mucho más en el primer acto con dicho personaje, para explicar por qué Bruce está enamorado de esta mujer. Me doy cuenta que a muchos les molestó que la revelación se haya mostrado en el último acto de la película, (aunado a una de las peores muertes en el cine) pero creo que eso es parte de la naturaleza de Talia. La verdad acerca de su identidad debe herir a Bruce, tanto como debe herir a la audiencia. La revelación tenía que ocurrir en el momento más crucial, o su impacto hubiese sido menor. Tal y como ocurre aquí, en verdad se logra que haya un peso real y doloroso acerca de la verdad sobre Talia, lo que se suma a la ya considerable presión emocional del último acto. La Talia que interpreta Cotillard es un personaje mucho más comprometido moralmente que en las encarnaciones de los cómics que he leído, pero, como la mayoría de los personajes de Batman, Talia es una creación sumamente maleable, y puesto que Nolan retoma muchos de los pequeños detalles, no me molesta que se alteren algunas cosas para que coincidan con las necesidades temáticas de la película.

Estas pequeñas referencias, así como los guiños aquí y allá a la novela gráfica El Caballero de la Noche Returns de Frank Miller, y la saga Cataclysm y No Man’s Land, realmente lograron despertar al fanático en mi interior, pero lo que sin duda superó todas mis expectativas fue la Catwoman de Anne Hathaway. Sí, sólo se le llama Selina Kyle en la película, pero no hay duda que ésta es Catwoman de cabo a rabo, y me sentí realmente eufórico al ver a este personaje ser traído a la vida de una forma tan impecable.

Por supuesto, no existe una única interpretación de Catwoman en los cómics, pero la Selina que Nolan y Hathaway trajeron a la vida es aquella con la que estoy más familiarizado: Su actitud juguetona y sensual, su preciso estilo de lucha acrobática, su relación de estira y afloja con Bruce y Batman, y la conexión casi telepática que comparten en batalla. Todo lo que me conecta con Catwoman está aquí, y Hathaway es simplemente fascinante en su papel, encarnando el personaje en mente, cuerpo, y alma.

La cantidad de las cosas que ésta sugiere a través del material sin guión (las miradas, los movimientos, las inflexiones, etc.) nos habla mucho acerca del espíritu del personaje y sus motivaciones. Profundizaré más acerca de cómo funciona Selina a nivel temático más adelante, pero Hathaway es simplemente brillante ilustrando la verdad fundamental detrás de este personaje: que es una mujer frustrada dentro de un mundo brutal dominado por los hombres, una astuta estratega que manipula la “mirada masculina” para salir adelante, que altera las típicas ideas que tenemos los hombres acerca de la sexualidad femenina y altera la apariencia externa para encontrar una semblanza de equilibrio en una jerarquía social extremadamente desequilibrada.

Pero, de nuevo, hablaré más sobre Selina más adelante. Por ahora, es importante reiterar cuánta diversión existe al observar a Hathaway en su papel, la sorprendente química que comparte con Christian Bale, y lo increíblemente genial que es ver a Nolan acercarse tanto así a los cómics.

Ambos, Bane y Catwoman, a mi modo de pensar, existen fuera de los estrictos límites ‘realistas’ que Nolan se impuso a sí mismo en Batman Inicia y en El Caballero de la Noche. No creo que estas películas se hayan esforzado tanto en conseguir el mismo nivel de realismo que, digamos, The Wire (Los vigilantes en México) pero sí trabajaron duro para establecer un contexto palpable, relacionable, en el cual ver a este mundo; con personajes trascendentales, una estructura más abierta del cómic, y una escala mucho más grande (Gotham City se convierte en una total zona de guerra), El Caballero de la Noche Asciende es acerca de mandar ese contexto al infierno. Ser testigo del horror que Bane hace llover sobre Gotham City resulta demasiado aterrador porque ocurre en un mundo que vemos sorprendentemente cercano al nuestro, y por lo tanto, Nolan es capaz de discutir sus temas en una escala que es sorprendentemente épica e íntimamente profunda.

Pero antes de pasar a estos temas, primero debemos aventarnos un clavado discutiendo la finalización del viaje de Bruce Wayne, y después, echar un vistazo a cómo El Caballero de la Noche Asciende opera en un contexto sociopolítico más amplio.

La conclusión de un viaje

Cuando Christopher Nolan anunció que ésta sería la última película de Batman, estoy seguro de que muchos, y si no, al menos yo, pensé que la única manera en que esto pudiera ocurrir sería que Bruce Wayne muriera. Las películas de Nolan han sido siempre una exploración de cómo los símbolos son más grandes que los individuos, y por lo tanto, yo encontraba difícil imaginar un final en el cual Bruce Wayne viviera. Si la serie comenzó con la tesis de que los símbolos pueden soportar lo que los individuos no, entonces la conclusión tendría que probar esta afirmación. Y no podría haber mayor evidencia que el fallecimiento de Bruce Wayne. Es decir, si Bruce Wayne muriera, y Batman viviera, la misión de Bruce estaría completa. Batman probaría ser inmortal, su efecto y sus poderes, eternos. Y en cierto modo, estaba en lo correcto. La exploración del impacto simbólico de Batman es uno de los mayores temas en El Caballero de la Noche Asciende, y varios de los nuevos personajes – sobretodo John Blake, interpretado maravillosamente por Joseph Gordon-Levitt – son presentados con el único propósito de demostrar el impacto que las acciones de Bruce han tenido en una generación más joven.

Lo que no predije fue el alcance de las intenciones temáticas de Nolan. Tal y como Bruce Wayne lo hace en la película, sólo pude vislumbrar un sólo final para el viaje del personaje, y creo que esa fue la intención de Nolan. Al inicio de este capítulo final, ya hemos pasado dos películas situados concretamente dentro del alma de Bruce, y dado que él no ve otro final a su historia que el morir por su causa, este es el destino que nosotros predecimos también. Lo que Bruce no toma en cuenta es que, al entregarse completamente a aquello por lo que pelea, puede perderse a sí mismo en el proceso.

En retrospectiva, este es el único lugar lógico al que Nolan podría llevar al personaje en una entrega final. Su fascinación con Batman siempre ha sido la profunda psicología detrás del personaje, el dolor y la angustia que llevarían a una persona a disfrazarse como murciélago y a llevar al límite el potencial de su cuerpo noche tras noche. El Caballero de la Noche Asciende plantea una pregunta que, en este contexto, eventualmente tendría que hacerse: ¿Cuál sería el costo de llevar una doble vida – entregándose por completo, como diría Ra’s al Ghul, “a un ideal” – que se le cobraría al alma humana?

El precio sin llegar a exagerar, es profundo. Al comienzo de El Caballero de la Noche Asciende, Bruce Wayne es un hombre fracturado. Ha puesto demasiado de sí mismo en Batman como para volver a llevar una vida normal, y después de colgar el manto, sólo le queda el dolor y el sufrimiento de los errores pasados y sus demonios personales para que le hagan compañía. El alma de Bruce está en decadencia, y tras la muerte de Rachel, no ve un camino claro de vuelta a la luz, ninguna conexión con la humanidad.
Y si el hombre que estaba destinado a ser un héroe, el guardián de toda una ciudad, pierde su propio sentido de la humanidad, ¿en qué se ha convertido? Si su alma está destrozada, y las vidas de aquellos más cercanos han caído con él (recordemos lo que Jim Gordon ha perdido al comienzo de la película: su familia) ¿de qué ha servido su lucha? Bruce creó a Batman para hacer mejor a las personas, para proteger y darle autoridad a los ciudadanos de su amada Gotham City, pero ¿puede proteger la humanidad de otros si el deterioro de su propia alma lo está comiendo vivo? ¿Puede inspirar el cambio si la apatía y el cinismo han encontrado un lugar en su corazón? ¿Puede inspirar esperanza si no ha guardado ninguna para él?

Alfred advirtió a Bruce de que esto podría ocurrir, una y otra vez, en las primeras dos películas. Aunque apoyaba las nobles ideas de Bruce, Alfred pasó mucho tiempo durante Batman Inicia rogándole a su hijo adoptivo no dejar atrás por completo a Bruce Wayne, sino emplearse en su propio espíritu tanto como lo hacía en el espíritu de Batman y en el de Gotham City. Pero Bruce no escuchó, y, en El Caballero de la Noche, es claro que Batman lo ha consumido. Las consecuencias de estas acciones no se clarifican hasta El Caballero de la Noche Asciende, pero el presagio es intenso. Alfred le pide a Bruce que “conozca sus límites”, pero Bruce está demasiado metido como para tener alguno, y Rachel finalmente abandona a su amor de la infancia, sabiendo que “no llegará un día en el que tú no necesites a Batman.”

Tanto Rachel como Alfred están en lo cierto. Bruce se ha dedicado demasiado a Batman como para alejarse de él con su espíritu intacto; alcanzó su límite, y luego presionó todavía más hasta encadenar su alma en una oscura y solitaria prisión que él mismo fabricó.

La verdadera tragedia es que, por todo el bien que ha hecho a Gotham City, la corrosión personal de Bruce se ve reflejada en la ciudad que tanto ama. El crimen organizado se habrá ido, pero su sentencia de muerte estuvo basada en una mentira. Al haber tomado la responsabilidad de los crímenes de Harvey Dent, Bruce corrompió a Batman, y, peor aún, falló al intentar sanar las heridas que el Joker infligió a la estructura de Gotham City. Restituir el legado de Harvey fue sólo una especie de curita, pero el espíritu de Gotham City carga heridas mucho más profundas. Ocho años después, éstas se vuelven imposibles de ignorar, al igual que el solitario Bruce es incapaz de negar lo bajo que ha caído.

Así, el arco argumental de El Caballero de la Noche Asciende – el arco del viaje final de Bruce Wayne – es curar el deterioro espiritual tanto suyo como el de la ciudad que protege. Porque sólo mediante la búsqueda de consuelo interior, sanando su alma mediante la reactivación de su humanidad dormida, puede el Caballero Oscuro elevarse lo suficiente para inspirar la salvación de Gotham City.

Este era un concepto que no pude vislumbrar cuando pensé en el posible final de la trilogía de Batman, al igual que Bruce no ve la redención espiritual como un rumbo que su vida podría tomar. Alfred, sin embargo, cree que Bruce tiene lo necesario para cambiar, y es el primer personaje en sugerir que Bruce serviría mejor si se levanta por encima de su oscuridad interior.

Debo desviarme aquí, por un momento, para alabar el asombroso impacto emocional del trabajo de Michael Caine en esta película. Lo que él y Christopher Nolan han logrado con Alfred va más allá de cualquier otra previa interpretación del personaje, y, de todos los intentos que Nolan ha hecho para traer a Batman a ‘nuestro’ mundo, me parece que Alfred se mantiene como el anclaje humano por excelencia. Tras ver lo que ha hecho Caine con el papel, es imposible para mí mirar a las anteriores versiones de Alfred y comprender cómo este hombre podría vivir dejando que su hijo adoptivo actuara tan peligrosamente. Caine hace que el dolor de Alfred, que se ha aferrado a él tan profundamente y por tanto tiempo como el de Bruce,  sea inmediato, visceral, y sensible. No es tan sólo la paradigmática voz de la razón ni tampoco la caja de resonancia de los puntos temáticos de Nolan; él cumple ambas funciones, pero destaca en muchas más, todo sin dejar de ser profunda y reconociblemente humano.

Tiene sentido que un personaje tan profundamente palpable fuese el que introdujera los temas de sanación espiritual a El Caballero de la Noche Asciende. Esta vez, Alfred no está preocupado únicamente por lo que Bruce le está haciendo a su cuerpo; está preocupado de que, al tomar la decisión de resucitar a Batman, Bruce no esté confrontando sus problemas más profundos. Gotham City no necesita a un héroe roto e incompleto que la salve, y el corazón de Bruce nunca sanará si se sumerge más y más profundamente en el oscuro mundo de Batman sin una conexión a la humanidad.

Pero Bruce no escucha; si lo hubiera hecho, El Caballero de la Noche Asciende hubiese sido una película extremadamente corta. Rechaza las duras verdades detrás de las palabras de Alfred, y Alfred lo abandona, el único camino que queda abierto para él si es que desea dejar de permitir lo que Bruce hace.

La partida de Alfred genera una desorientación significativa no sólo para Bruce, sino también para la audiencia. Hay una cierta estructura arraigada y cómoda en cómo Alfred aparece a través de las películas de Nolan, y cuando él se va, su ausencia se siente profundamente. Es como si hubiera un vacío oscuro y persistente en el corazón de la historia, uno que es imposible de ignorar. Alfred es, tanto para Bruce como para la audiencia, la mayor conexión con la humanidad en esta serie, pero realmente no nos damos cuenta de su importancia hasta que se va.

Esta es, claro está, la meta que pretende lograr Alfred al irse. Si no puede hacer que Bruce reexamine las decisiones de su vida, quizás su ausencia pueda. Sin nadie a quien recurrir, Bruce quizás pueda finalmente mirar hacia adentro.

Pero Bruce aún tiene su identidad de Batman a la cual recurrir, y con Alfred fuera del cuadro, se refugia tras el manto todavía más que antes, embarcándose en una arriesgada misión para encontrar a Bane. Dado lo que sabe Bruce de su enemigo, y el relativamente poco tiempo que ha pasado entrenando su cuerpo para la confrontación, es la arrogancia de Bruce, tanto como la crueldad de Bane, la que lleva a que éste último quiebre al Murciélago.

Y, en un lado sumamente irónico, es la brutalidad de Bane la que, a la larga, lleva a Bruce a la salvación. Al quebrar su cuerpo, Bane despoja a Bruce de Batman, el último escape que tenía para aferrarse, y en la horrible cárcel dentro del pozo en que lo deja, Bruce no tiene nada en qué confiar más que en él mismo. Ni en Batman, ni en Alfred, ni siquiera en Gordon. Está verdadera y completamente solo, en nada en qué enfocarse más que en su propio espíritu fracturado, simbolizado por un cuerpo roto. Debe fortalecerse, sanar, y llegar a un más profundo entendimiento entre cuerpo y mente si desea ascender de la oscuridad y regresar triunfante.

Y logra ascender, y logra regresar, más fuerte, más sano, pero lo más importante, completo, quizás por primera vez desde el asesinato de sus padres. Es en ese pozo que Bruce sintetiza los muchos aspectos violentos de su personalidad en una sola identidad fuerte y unificada. Su lucha es simbolizada por el desafío de una escalada mortal, pero esto no es más que la metáfora de los problemas más profundos que están en juego.

Examinemos las tres diferentes emociones que Bruce utiliza en sus intentos al escalar el pozo: Primero está la desesperación. La ansiedad que le viene al ver a Gotham City caer en pedazos hace que Bruce actúe con rapidez. Aunque la desesperación puede ser poderosa como una inspiración momentánea, nunca podrá proveernos de una catarsis duradera. Bruce necesita superar sus problemas emocionales. Es así que falla, y quita la desesperación de su mente rompiendo la televisión que Bane le ha proporcionado, moviéndose un paso más cerca de encontrar la calma interna requerida para lograr su tarea.

Lo siguiente es la ira. Bruce canaliza su ira – hacia Bane, hacia él mismo, hacia la situación – en su misión, pero tampoco es lo suficientemente poderosa. La ira nos ata, nubla nuestra visión, y nos hace cometer actos terribles. Fue la ira la que casi destruye el futuro de Bruce en Batman Inicia, cuando la ira lo llevó a considerar matar a Joe Chill, el ladrón que asesinó a sus padres. Bruce tuvo que despojarse entonces de su furia para volverse mejor, y tiene que hacerlo ahora. La ira no lo ayudará a levantarse. 

No, lo que impulsa a que Bruce salga de su celda es el miedo, el primer tema introducido en la trilogía de Nolan. Bruce alguna vez usó el miedo como combustible; fue la inspiración detrás de Batman. Recordemos las palabras de Ra’s: “Para manipular el miedo sobre los demás, primero debe aprender a dominar los suyos”. Pero durante el desarrollo de su viaje, Bruce dejó de tener control sobre su mayor temor, y ese miedo, a cambio, se apoderó de él.

¿Cuál es este miedo? Esta es una de las grandes preguntas de libre interpretación dentro de la trilogía, una de la que cada espectador podrá sacar diferentes conclusiones. Personalmente creo que el verdadero temor de Bruce es el concepto del fracaso, la posibilidad de que pueda ser incapaz de ayudar a aquellos que ama. Este miedo nació al momento del asesinato de sus padres, una situación en la que él se sintió impotente. Revisando la historia de Bruce, es claro que mucho de lo que lo guía proviene de un deseo subconsciente de deshacerse de las incapacidades humanas más básicas, volverse extraordinario para que esos trágicos fracasos, como la pérdida de sus padres, nunca le vuelvan a suceder. Los murciélagos y la oscuridad son meramente símbolos; lo que Bruce realmente teme son las emociones carentes de poder que ellos encarnan.
Batman nació de la necesidad de convertir ese miedo en poder, para probarse a sí mismo y a la gente de Gotham City, que la impotencia no era algo a lo cual había que rendirse, sino a algo a lo que habría que elevársele. Y por un tiempo, Batman hizo eso, para Bruce y para Gotham City. Pero los eventos de El Caballero de la Noche fueron un punto coyuntural, ya que Bruce se encontró con obstáculos que ni siquiera Batman pudo esquivar. No pudo proteger a vidas inocentes de la locura del Joker; no pudo salvar a Harvey Dent, el ‘caballero blanco’ de Gotham City, de dejarse llevar por la oscuridad; ni siquiera pudo salvar a Rachel, la persona que más le importaba, de su mortal destino.

Éstas fueron las experiencias que se fueron agriando dentro del corazón de Bruce en el transcurso de los ocho años que nos llevan a El Caballero de la Noche Asciende. El vivir con esa culpa, día con día, despojó a Bruce de su fe en sí mismo y sobretodo, en Batman. El miedo regresó, pero no como poder, sino como una incapacidad de ver la luz.

Solamente cuando Bruce se da cuenta de esto – del rol que su propio miedo juega en su vida – es que es capaz de completar el ascenso. Un humilde Bruce, que, despojado de protecciones e ilusiones, una vez más acepta los miedos dentro de su corazón, aprendiendo esta vez a vivir con ellos no como un súper humano, sino como Bruce Wayne, nada más que un simple hombre.

Así es como su alma se cura, y así es como es capaz de reconstruir su identidad desde el polvo, primero como Bruce Wayne, luego como Batman, y después como un símbolo para Gotham City. Cada identidad debe ser sintetizada, como una poderosa colectividad en vez de una individualidad, para que Bruce ascienda sobre la oscuridad. Y logra ascender, fuera del pozo y de vuelta a Gotham City, donde Batman salva la ciudad, rehabilita su imagen, e inspira a la gente fuera de su apatía.

Ahora regresaré a mi punto inicial: la idea de que para fundamentar el poder simbólico de Batman, Bruce Wayne debe morir. Como dije antes, no pude ver el tema de la redención al especular cómo podría terminar la trilogía, y por ello las alternativas del final se me escaparon. Sin embargo, la muerte sigue siendo parte del juego final de Nolan, y aunque Bruce finge su propio fallecimiento, el efecto del que hablé anteriormente sigue siendo el mismo.

La gente de Gotham City ve morir a Batman por ellos, y aquellos que conocían la identidad del Caballero Oscuro están de luto por Bruce Wayne. Pero las acciones de Batman no se olvidan, y se convierte en el símbolo de esperanza, unidad y progreso que Bruce pretendía que fuera. Gotham City erige una estatua en honor a Batman, y la Batiseñal es reinstalada en los cuarteles del GCPD.

Pero el más claro ejemplo del legado de Batman está basado en un personaje tejido en la tela de El Caballero de la Noche Asciende a través del oficial John Blake, y de la casa para huérfanos que cuida. Blake es un personaje esencial, pues representa lo que las acciones de Batman han significado para una generación más joven. Como niño, Blake pudo haber crecido sin el poder sanador de la esperanza de no haber sido por la presencia de Batman, y él sigue los pasos del Caballero Oscuro de muchas formas en el transcurso de la película. Mientras tanto, los niños del refugio del que proviene Blake también creen en Batman, aunque apenas son lo suficientemente mayores como para  recordarlo. Esto demuestra que, incluso en la ausencia de Batman, su efecto se siente por las generaciones más jóvenes, aquellas que, dentro de algún tiempo, heredarán Gotham City.

Resulta brillante, entonces, que Nolan finalice su trilogía permitiendo que Blake, uno de esos jóvenes inspirados por Batman, literalmente ascienda como el sucesor de Batman. Esto prueba que el legado de Batman jamás será olvidado, la antorcha será llevada literalmente por Blake, y figurativamente por la gente de Gotham City, que le debe su vida al Caballero Oscuro. Batman se ha convertido en algo más grande que Bruce Wayne, y Gotham City será mejor por ello.

El concepto no está dado únicamente por un guiño al final de la película. Una de las mayores fortalezas de El Caballero de la Noche Asciende, desde el principio hasta el final, es lo bien que el personaje de John Blake está desarrollado. Joseph Gordon-Levitt es más que fantástico en su papel, totalmente convincente en cada escena, y Blake se vuelve todavía más interesante mientras sus ojos se abren a las mismas verdades que llevaron a Bruce Wayne a tomar el manto. También hay algo divertido con la inclusión del personaje y su importancia, considerando cuánto se opuso Nolan alguna vez a la idea de Robin. Los fans de los cómics sabemos que, cuando es tratado correctamente, Robin es un elemento crucial para la mitología de Batman, y es bueno ver que Nolan reconoce esto, aun cuando Blake es más un homenaje a Robin que una adaptación en sí.

En cualquier caso, debemos finalizar analizando la decisión de Bruce de fingir su propia muerte. Habiéndose elevado simbólicamente y tras haber sido aceptado por Gotham City una vez más, Bruce fácilmente podría haber continuado su papel como Batman; no hay una necesidad inmediata para su partida.

Nuevamente llegamos a la libre interpretación del espectador, pero consideremos lo que escribí acerca de la necesidad que Bruce tiene de sanarse primero a sí mismo, antes de que pueda atender las necesidades de una comunidad. Dadas las experiencias que Bruce tuvo en el transcurso de la trilogía, él sabe que, si regresa a ser Batman, el patrón se repetirá: Batman lo hará bien por un tiempo, pero las cosas se pondrán feas, y, como ser humano, será incapaz de soportarlo. Como Harvey Dent dijo una vez: “mueres siendo el héroe, o  vives lo suficiente para convertirte en el villano.”

En cierta forma, Bruce y Batman murieron siendo héroes, y serán recordados como tales. El legado de Batman está a salvo. El símbolo continuará haciéndole un bien a Gotham City, especialmente en las manos de John Blake. Batman es más grande que Bruce ahora, y de esta forma, Bruce tiene la capacidad de hacer lo que alguna vez le prometió a Rachel: Dejar a Batman atrás y simplemente vivir su vida.

Es una promesa que debe mantener, no sólo por ella, sino por Alfred. Como Batman dijo al final de El Caballero de la Noche: “la gente merece que su fe sea recompensada”. Y simplemente continuando con su vida –junto a Selina Kyle, otra alma perdida necesitada de un nuevo comienzo – Bruce cumple esas promesas, y mantiene las tres películas con un significativo crecimiento de personaje. Puede que se aleje radicalmente de nuestro concepto típico de quién es Batman, pero para mí, si Bruce no hubiera dejado atrás a Batman al final de la película, entonces una trilogía de desarrollo hubiera sido para nada.

Y, por supuesto, el moverse hacia el contexto del sueño de Alfred – encontrarse a Bruce en sus vacaciones, feliz y contento con una familia propia – es una conclusión tan emocionalmente satisfactoria como la que cualquier historia podría pedir. Alfred es, como dije, el anclaje humano más profundo dentro de la serie. Y después de un largo y arduo viaje, Bruce Wayne finalmente se ha unido a él. Está completo.

El contexto sociopolítico

Christopher Nolan siempre ha tenido en mente problemas sociales más grandes al momento de ir creando estas películas, y, de muchas maneras, su saga de El Caballero de la Noche tiene sus raíces tanto en una amplia teoría sociopolítica como en la deconstrucción psicológica de sus personajes.

En Batman Inicia, parte de lo que hace que Bruce Wayne se ponga la capucha es la idea de que la misma sociedad está quebrada. El hecho de que Gotham City se parezca más y más a algunas ciudades que conocemos conforme pasan las películas no es mera coincidencia, las películas se establecen en nuestro mundo, y desde el punto de vista de Nolan, nuestro mundo se está desmoronando bajo nuestros pies. Los criminales mandan en las calles, la policía mira para otro lado, los políticos actúan bajo sus propios intereses, y aunque los ciudadanos ordinarios pagan el precio una y otra vez, tampoco ellos están libres de culpa. Una profunda apatía se ha instalado en Gotham City; y mientras las personas sigan apartando la vista y permitan que un sistema cada vez más deficiente se perpetúe a sí mismo, la destrucción continuará sin problema alguno. Esta es una sociedad tan fundamentalmente defectuosa, que desde el punto de vista de Bruce, la única manera de influir en un cambio significativo es operar fuera de los parámetros institucionales existentes, y de ahí la creación de Batman.

Con esto en mente, El Caballero de la Noche Asciende lleva este asunto latente al siguiente nivel. Si la misma sociedad ha fallado por completo, y no se puede reparar desde el interior, ¿está justificada entonces una revolución?

La respuesta, por supuesto, es no, dado que la voz de la revolución en la película es Bane, quien no únicamente es malvado, sino que también cree que Gotham City está tan lejos de la salvación que ni siquiera la reestructuración de la sociedad podrá lograrlo; únicamente le da a la gente su revolución para atormentarla, para darle a la clase baja un pequeño destello de esperanza antes de que el dispositivo nuclear acabe con todo.

Sin embargo, el concepto de revolución está en el corazón de la película. Por supuesto, los métodos de Bane son retorcidos y erróneos en todos los niveles, y eso puede llevar a algunos a simplificar la lectura del material. La retórica de Bane –de quitar el control de Gotham City a los ricos, los privilegiados y los poderosos y ponerlo en manos “del pueblo” – sin lugar a dudas hace eco de las protestas del movimiento Occupy Wall Street, y estoy seguro de que alguno que otro conservador verá la película como una acusación severa de lo que conocemos como ‘la lucha de clases’. Pero estaría equivocado. Nolan rechaza los métodos terroristas de Bane, pero, en múltiples momentos, está de acuerdo con la idea de desear la revolución. Bane solo fue capaz de manipular a la gente de Gotham City al aprovecharse de sus impulsos más elementales, y para las masas, eso implica la promesa de nivelar el campo de juego. No es un deseo irracional. Como un reflejo de cualquier país globalizado, Gotham City se ve afectada por los mismos problemas económicos que afectan a las clases media y baja de nuestro país: problemas como la creciente desigualdad de ingresos y la falta casi total de movilidad social se han vuelto demasiado grandes como para ser ignorados, y si bien hay quienes menosprecian su importancia, Nolan no es uno de ellos.

Si lo fuera, Selina Kyle no sería interpretada como una representación compasiva del 99% de la población, y Bruce Wayne jamás hubiera tenido que hacer frente al hecho de que posee una exorbitante riqueza en una época en la que muchos están luchando peor que nunca. Claro, Bruce es un buen hombre que destina su riqueza en gran medida a acciones altruistas, y Selina es una ladrona con una extraña brújula moral. Aun así, ambos creen que hacen el bien basados en los contextos en los que crecieron, Nolan deja muy en claro que ninguno tiene totalmente justificadas sus acciones.

Selina viene de la nada, y probablemente creció en un ambiente social donde el no tener nada complicaba la existencia a medida que pasaba el tiempo. Su solución – el robar a su paso por el mundo – no es éticamente correcta, pero es fácil imaginar la combinación exacta de desesperación e indignación (no sólo por la creciente desigualdad, sino también por el incremento de la preferencia del gobierno hacia los privilegiados) que conducen a una persona a ver el robo como el único camino posible, especialmente si aquellos que son asaltados poseen más que suficiente para continuar su camino.

Las acciones de Selina no son toleradas, pero tampoco están condenadas por completo. Bruce probablemente pudo haber recuperado las perlas de su madre en su primer encuentro si lo hubiera querido, y hubiera sido muy fácil entregar la ubicación de Selina a la policía de inmediato. Pero aunque desaprueba sus métodos, Bruce ve legitimidad en las emociones que inspiran esas tácticas. En vez de repudiar a Selina, Bruce trata de redirigir su ira hacia caminos más positivos.

La ira es, después de todo, la clave misma de la creación de Batman. La furia hacia un mundo que se ha ido por el camino equivocado es parte de lo que obligó a Bruce a convertirse en un vigilante enmascarado, pero para permanecer estoico, Bruce tuvo que mantener esa ira a raya, para asegurarse de que nunca lo consumiera. Selina está, en cierto modo, consumida, es más joven y más ruda, una fuerza bruta de pasión capaz de grandes hazañas y un daño significativo. Desde el principio, muestra tanto el deseo de dejarse llevar por sus deseos carnales e iniciar la revolución, como el deseo de elevarse por encima de ira y encontrar vías más constructivas de cambio. Bruce la empuja por un camino más constructivo, corrigiendo gradualmente sus métodos y al mismo tiempo cuidándose de no rechazar sus sentimientos.

Este armonioso medio camino es donde, yo me imagino, Nolan deja caer los problemas sociales modernos. Los problemas políticos que Selina destaca no deben ser ignorados, tampoco deslegitimizados, pero reaccionar en extremo, como lo hace Bane, jamás será la respuesta. Sí, la sociedad es profundamente defectuosa, pero detonar la cultura moderna y comenzar desde cero no es la solución.
Aun así, si Nolan no tuviera empatía con la rabia pura y simple que alimenta la causa de Bane, Talia al Ghul no sería parte de la historia. Si Bane continuara como el máximo árbitro de la destrucción de Gotham City hasta el final, perderíamos la perspectiva sobre la genuina furia detrás de Bane y las acciones de la Liga. Bane, después de todo, es tal como es debido a que ése es el papel que desempeña en el mundo. ¿Qué otra cosa puede hacer un hombre que ha recibido una educación oscura, horriblemente desfigurado, y un impulso para destruir?

Pero Talia es diferente. Talia es hermosa, inteligente, y carismática; ella podría ser cualquier cosa, lo que ella quisiera. Que ella vea la destrucción de Gotham City como la única forma de ‘hacer el bien’ sólo  demuestra hasta qué punto se encuentra desesperada y qué tan desmoralizado se ha vuelto el mundo. El hecho de que alguien que podría ser la mejor de todos intentaría cometer un acto tan terrible es profundamente perturbador. Con Bane, o el Joker, o algún otro villano importante de la serie, el mal es algo que se espera; ese es el rol social y paradigmático que juegan. Pero Talia no tiene por qué ser así, y es por ello que resulta tan interesante. Más importante aún, es por ello que su traición es tan dolorosa, tanto para Bruce como para la audiencia; su pérdida total de esperanza y los medios destructivos  que utiliza para llegar a un fin nos muestra qué tan hundido está el mundo.

Pero de nuevo, dejarse llevar por una furia aplastante no es la respuesta. La pasión que sentimos hacia los problemas del mundo debería llevarse hacia salidas más positivas, más constructivas. Si nuestras fracturadas instituciones tienen que arreglarse, debe inspirarse un cambio significativo a niveles individuales; cada uno de nosotros debe encontrar en su interior el poder y la voluntad para ser mejor. Ese es el punto de una figura simbólica como Batman. Existe fuera de la estructura social, pero no para revolucionar o reconstruir esa estructura. Como Bruce le dice a Gordon al final de la película, la idea detrás de Batman es que él podría ser cualquiera; si alguien extraordinario puede alzarse desde lo ordinario, entonces todos deberíamos, teóricamente, inspirarnos para hacer el bien y ser mejores, y el sistema quizás se corrija a sí mismo para ayudar a todos, en vez de elegir a unos cuantos.

Ésta es la solución que, en su propia y retórica forma, nos presenta El Caballero de la Noche Asciende. Al término de la película, Gotham City está más fracturada que antes, pero el poder simbólico de Batman ha sido restaurado y revitalizado, la gente tiene una fuerza policiaca en la cual puede confiar nuevamente, y tanto los ciudadanos ordinarios (como John Blake) como los extraordinarios (como Selina Kyle) están comenzando a hacer su parte para mejorar el mundo. Batman ha probado que la revolución no es la respuesta, y que hay alternativas viables y positivas para elaborar un sistema funcional.

El mensaje de Nolan no es simple. No está en blanco y negro, no es políticamente partidista, ni siquiera diría que es particularmente optimista. Pero es, a su modo, esperanzador. Nolan sugiere que podemos ajustarnos a lo que nuestro corazón nos dice y al mismo tiempo elevarnos por encima de nuestros instintos, y que al hacerlo, realmente podremos favorecer y mejorar el mundo que nos rodea.

Conclusiones

Ahora regresaré a mi punto inicial: El Caballero de la Noche Asciende es una  gran película.
El Caballero de la Noche Asciende es, como dije antes, una de las pocas verdaderas películas épicas (o epopeyas) que Hollywood ha producido en la era moderna. Claro, podría alguien argumentar que Transformers, Avatar, o incluso The Avengers: Los Vengadores (la cual me gusta mucho más que las otras dos mencionadas) son ‘épicas’, pero esto se debe más que nada a una aplicación indebida de la palabra, toda vez que, el hecho de sólo llenar a una película hasta el tope con coloridos efectos visuales creados por computadora, no importando qué tan bien se haga, no cuenta realmente como ‘épico’.

Una historia épica debe tener un alcance tal que abarque un vasto lienzo narrativo, emocional, temático y visual; una épica debe presentar un conjunto amplio de personajes complejos y multidimensionales; y una épica debe innovar, empujando al medio cinematográfico a más lejos de lo que ha estado antes. Una épica es, en pocas palabras, una extraordinaria hazaña a la mayoría de los espectadores modernos están desacostumbrados. En mi opinión, la trilogía de El Señor de los Anillos, es la última épica verdadera que Hollywood ha producido.

Hasta ahora, por lo menos, ya que creo firmemente que El Caballero de la Noche Asciende es una verdadera hazaña épica del cine. Lo cierto es que Nolan rodó la película utilizando tantos efectos prácticos como le fue posible, empleando el CGI sólo cuando no había otra forma de ejecutar la toma, y un número sin precedentes de extras fueron empleados para darle a las escenas más grandes la escala apropiada. Más notablemente, 11,000 extras llenaron las butacas en la secuencia del fútbol americano, la cual fue filmada enteramente en locación; la incursión de Bane en la Casa de Bolsa de Gotham City en realidad fue rodada en Wall Street en Nueva York; y un sinnúmero de actores, stunts, y extras llenaron las calles de Pittsburgh para la climática batalla entre las fuerzas de Bane y la policía de Gotham City, con Christian Bale y Tom Hardy peleando al centro del alboroto. Y eso sin contar la filmación internacional para la hipnotizante secuencia del prólogo o la gigantesca puesta en escena del regreso de Batman a la acción en el primer acto.

Nunca ha habido nada como El Caballero de la Noche Asciende estrenada en cines, y cada una de las escenas antes mencionadas es tan poderosa e inventiva, cada una de diferentes maneras, que el ver la película me hizo recordar, una y otra vez, del impresionante poder que tiene una película para capturar la imaginación.

La batalla final entre los hombres de Bane y el Departamento de Policía de Gotham City, Bane y Batman peleando en medio del caos, simplemente me dejó alucinado. Es un enorme conjunto de piezas, con cada centímetro del caos, devastación y dolor traducido perfectamente a la audiencia, y todo está capturado claramente y coherentemente, escenificado a la perfección y con un ritmo tal que genera la máxima tensión y emoción. Con la posible excepción de la batalla del Abismo de Helm en Las Dos Torres, nunca he visto la acción de una película ejecutada a tal escala.

Y la parte loca es que Nolan no se detiene aquí. Una vez que Bane ha sido derrotado, Batman se involucra en una persecución aérea por toda la ciudad, un conjunto de piezas aún más grande y extendida que la que la precede. Los finales ya no son así de grandiosos. Es francamente increíble que Nolan, un director que estaba muy incómodo siempre en torno a la acción hace sólo siete años al comenzar la serie, se ha desarrollado al punto que perfectamente puede realizar algunas de las mayores hazañas cinematográficas que jamás se hayan intentado.

Con todo esto dicho, cabe resaltar que no creo que esta película alcance la calidad magistral de su predecesora. Sigo creyendo que El Caballero de la Noche es una de las más grandes películas de todos los tiempos y, de momento, no pienso lo mismo acerca de El Caballero de la Noche Asciende.

Pero no tomen esta comparación como una queja. Estoy enamorado de esta película, y totalmente agradecido con Warner Bros. por haber dejado que Christopher Nolan terminara su trilogía bajo sus propios términos. Jamás hemos visto algo como El Caballero de la Noche Asciende, y dudo que lo hagamos próximamente, a menos que Nolan tenga alguna idea todavía más grande en mente que Warner esté interesado en financiar.

Ya fuera que hayan apreciado la película tanto como yo o no, creo que debemos sentirnos entusiasmados porque películas como El Caballero de la Noche Asciende aún puedan ser realizadas. La ambición de la película no tiene paralelo, y en una industria que seguidamente carece del empuje para hacer algo más que remakes, secuelas y llevar grandes franquicias a la tumba, es inspirador ver a Nolan, uno de los pocos verdaderos autores de películas, ejecutar una gran visión en tan grande lienzo cinematográfico. Definitivamente El Caballero de la Noche Asciende es una epopeya, y un emocionante hito en la historia de la cinematografía moderna.





20 jul 2013

La Teoría Pixar


NOTA: Esta teoría no es mía, es de autoría de Jon Negroni. Si quieres leer la versión original en inglés da clic en este enlace 

Traducción: @RJRAraiza

                                                                      LA TEORÍA PIXAR




Todas las películas de Pixar están conectadas. Explicaré como, y posiblemente, por qué. Hace algunos meses vi un divertido vídeo en Cracked.com que introducía la idea (al menos para mí) de que todas las películas de Pixar existen en el mismo universo. Desde entonces, me obsesioné con este concepto, trabajando para completar lo que llamo “La Teoría Pixar”, un trabajo narrativo que enlaza todas las películas de Pixar en una línea del tiempo cohesiva con un tema principal. Esta teoría cubre todas las producciones desde Toy Story. Eso incluye:
  • ·         Bichos: Una Aventura en miniatura
  • ·         Toy Story 2
  • ·         Monsters, Inc.
  • ·         Buscando a Nemo
  • ·         Los Increíbles
  • ·         Cars
  • ·         Ratatouille
  • ·         Wall-E
  • ·         Up
  • ·         Toy Story 3
  • ·         Cars 2
  • ·         Valiente
  • ·         Monsters University

Cada película está conectada e implica eventos mayores que influyen en cada una de ellas. Aquí vamos [NOTA AL MARGEN: Todo texto en azul indica ediciones actualizadas desde la versión original].
Valiente es la primer y última película en la línea del tiempo. Obviamente, esta película acerca de un reino Escocés durante la Época Oscura es el periodo temporal más antiguo cubierto por las películas de Pixar, pero también es la única película de Pixar que realmente explica por qué los animales en el universo Pixar se comportan como humanos algunas veces.

En Valiente, Mérida descubre que hay “magia” que puede resolver sus problemas, pero inesperadamente convierte a su madre en un oso. Nos enteramos que esta magia viene de una extraña bruja aparentemente conectada al misterioso fuego fatuo (will-o’-the-wisps). No solamente vemos animales comportándose como humanos, sino también vemos escobas (objetos inanimados) comportándose como personas en la tienda de la bruja.


También nos enteramos que esta bruja inexplicablemente desaparece cada vez que pasa a través de puertas, lo que nos lleva a creer que ella podría no existir. Ahora, no se adelanten, pero volveremos a Valiente. Sólo digamos, por ahora, que la bruja es alguien que conocemos de una película diferente en la línea del tiempo.  [Algunos de ustedes han indicado que los animales en Valiente gradualmente regresan a un estado animal, refutando la idea de que esta es la fuente de que los animales actúen como humanos. Mi respuesta es simple. Ellos sufren esa regresión porque la magia se termina. Con el tiempo, la evolución de su inteligencia crece naturalmente.] Siglos más tarde, los animales de Valiente que fueron parte de los experimentos de la bruja, se han cruzado, creando una gran población de animales que lentamente han ido ganando personalidad e inteligencia propia. Hay dos progresiones: la progresión de animales y la progresión de la inteligencia artificial. Los eventos de las siguientes películas establecen una lucha de poder entre humanos, animales, y máquinas. El escenario  para la guerra respecto a los animales es establecido en Ratatouille, Buscando a Nemo y Up: Una aventura de altura, en ese orden. Nótese que dejé fuera a Bichos: Una Aventura en miniatura, pero explicaré la razón más tarde. En Ratatouille, vemos a los animales experimentando con su personalidad creciente en experimentos pequeños y controlados. Remy desea cocinar, algo que únicamente los humanos hacen. Crea una relación con un pequeño grupo de humanos y encuentra el éxito. Mientras tanto, el villano de Ratatouille, Chef Skinner, desaparece. ¿Qué pasó con él? ¿Qué hizo con este nuevo conocimiento acerca de que los animales eran capaces de trascender sus instintos y  realizar tareas mejor que los humanos?

Es posible que Charles Muntz, el antagonista de Up, se haya enterado de este asombroso rumor, dándole la idea de inventar dispositivos que pudiesen aprovechar los pensamientos de animales,  por ejemplo, sus perros, mediante collares traductores. Estos collares le indicaron a Muntz que los animales son más inteligentes y mucho más parecidos a los humanos de lo que creíamos. Él necesitó esta tecnología para encontrar a la exótica ave que lo obsesionaba, e incluso comenta cuántos perros ha perdido desde que llegó a Sudamérica.

Pero entonces, Dug y el resto de sus experimentos son liberados tras la muerte de Muntz, y no conocemos las completas implicaciones de eso, pero lo que sabemos es que la aversión entre animales y humanos crece continuamente. Ahora que los humanos han descubierto el potencial de los animales, comienzan a cruzar la línea. Para desarrollar esta nueva tecnología, los humanos comienzan una revolución industrial, insinuada en Up.  [Algunos han indicado que Muntz estaba trabajando en Sudamérica antes de los eventos de Ratatouille. Esto es verdad, pero no se establece explícitamente cómo y cuándo desarrolló los collares. Asimismo, sabemos que Ratatouille tiene lugar antes de Up por varias razones. En Toy Story 3, una tarjeta postal en la pared de Andy tiene el nombre de Carl y Ellie y sus direcciones (incluyendo sus apellidos para confirmarlo). Esto ratifica que en el 2010, tiempo en que ocurre Toy Story 3, Ellie sigue viva o no hace mucho que falleció. Esto sostiene la idea de que Up sucede años después.]


Al inicio de Up, Carl es forzado a entregar su casa a una corporación porque están expandiendo la ciudad. Piensen en eso. ¿Qué corporación es culpable por contaminar la tierra y desaparecer la vida en un futuro distante debido a la extralimitación de la tecnología?

Buy-n-Large (BNL), una corporación que controla todo en la época de Wall-E. En el comercial  que vemos en la película acerca de “La Historia de BNL”, nos dicen que BNL ha asumido incluso el control de los gobiernos del mundo. ¿Comprenden que esta es la corporación que logró la dominación mundial? Además, algo interesante, esta es la misma organización a la que se alude en Toy Story 3:

En Buscando a Nemo, tenemos una población completa de criaturas marinas unidas para salvar un pez que fue capturado por humanos. BNL aparece nuevamente en este universo a través de otro artículo de noticias que habla acerca de un bello mundo subacuático. En Buscando a Nemo, las líneas están siendo cruzadas. Los humanos han comenzado a enemistarse con los cada vez más interconectados e inteligentes animales. Piensen en Dory de Buscando a Nemo por un segundo. Ella se mantiene apartada por la mayoría de los otros peces. ¿Por qué? No es tan inteligente. Su pérdida de memoria a corto plazo es muy probablemente el resultado de no ser tan avanzada como las otras criaturas marinas, lo cual es una explicación razonable de qué tan rápido estas criaturas están evolucionando.

Es probable que la secuela de Buscando a Nemo, que trata acerca de Dory, tocará esto y explicará más a fondo el por qué. Es probable que también tengamos más evidencia apuntando a la animadversión entre humanos y  animales. [ACTUALIZACIÓN: Algunos usuarios han indicado que de hecho Dory es más inteligente y muestra signos de crecimiento debido a su habilidad para leer y comunicarse con las ballenas. Esto podría mostrar signos de cómo los animales están comenzando a cambiar gradualmente en inteligencia.] Y esta es la última película que explora el lado “animal” del problema. 
Ahora, pasando a la cuestión de la Inteligencia Artificial, comenzamos con Los Increíbles. ¿Quién es el villano principal en esta película? Probablemente pensaron en Buddy,  a.k.a. Síndrome, quien básicamente comete genocidio con los humanos súper poderosos.

¿O lo hace? Buddy no tenía ningún poder. Él usó tecnología para llevar a cabo su venganza sobre Mr. Increíble por no tomarlo en serio. Parece extraño que el hombre haya ido tan lejos como para cometer genocidio. [Nota al margen: Un montón de gente ha discutido acerca del lugar dónde ocurren los hechos de Los Increíbles, porque vemos tecnología de tiempos modernos y los 80s, aunque todo tiene una apariencia de los 60s. Esto es aclarado por Brad Bird, el director, quien dice que la película ocurre en un 1960 alternativo, lo que significa que la película abre en los 50s.] Y ¿cómo erradica a los súpers? Crea al Omnidroide, una I.A. “asesina” que aprende los movimientos de cada súper humano y se adapta. Cuando a Mr. Increíble le hablan por primera vez de esta máquina, Mirage menciona que es una inteligencia artificial avanzada que se volvió rebelde. Mr. Increíble apunta que se volvió lo suficientemente inteligente para cuestionarse por qué debía tomar órdenes. El Omnidroide eventualmente se vuelve contra Síndrome, lo cual nos lleva a creer que en realidad él estuvo siendo manipulado por las máquinas todo el tiempo, para aniquilar las mayores amenazas al dominio robótico: los humanos súper poderosos. La película incluso muestra clips de súper héroes con capa siendo eliminados por objetos inanimados, como las turbinas de un avión… accidentalmente.




[Algunas notas interesantes: algunos han sugerido que el que Randall haya sido enviado atrás en el tiempo fue lo que inspiró a Edna a crear el traje de invisibilidad de Violeta. Asimismo, algunos han cuestionado si Síndrome estaba siendo manipulado o no por su propia tecnología. Tengan en cuenta que la película sugiere fuertemente que toma lugar antes de los tiempos modernos. El comienzo se establece en lo que parece finales de los 60s o principios de los 70s, lo que significa que los eventos de la película suceden a finales de los 80s o principios de los 90s. Este es un apropiado inicio para Toy Story, ya que estamos viendo que las máquinas se cuestionan su propósito en la vida. Es posible que Síndrome haya creado esta tecnología para convertirse en algo mejor que su ídolo. Pero eso no explica su sangrienta sed de venganza. Parece que se dejó consumir por el odio, lo que me lleva a sugerir que las máquinas deseaban que las utilizara para satisfacer sus necesidades, dado que son sus esclavas después de todo. Podría ser eso, o bien que las máquinas supieran que erradicar a los súpers era la única manera de evitar que alguien las detuviera para dominar el mundo vía BNL.] Pero ¿Por qué las máquinas querrían deshacerse de los humanos en primer lugar? Sabemos que los animales no quieren a los humanos porque están contaminando la Tierra y experimentando con ellos, pero ¿por qué las máquinas tendrían algún problema? Ahí entra Toy Story. Aquí vemos a los humanos utilizando y descartando “objetos” que son claramente sensibles. Sí, los juguetes aman el estilo del Tío Tom, pero durante el transcurso de las secuelas de Toy Story, vemos a los juguetes hartos. Pero esperen, los juguetes y objetos inanimados no son necesariamente máquinas, así que ¿cómo es posible que tengan algo de inteligencia? Síndrome nos apunta a la respuesta. Le dice a Mr. Increíble que sus láser se alimentan de la Energía Cero. Esta es la energía electromagnética que existe en un vacío. Es la energía invisible que encontramos en las longitudes de onda y una razonable explicación de cómo los juguetes y objetos en el mundo Pixar podrían obtener su poder.


Para los eventos de las películas de Toy Story, pasamos desde los 90s hasta 2010. Han pasado 40-50 años desde los eventos de Los Increíbles, dándole a la I.A. suficiente tiempo para desarrollar a BNL. Mientras tanto, Pixar da a entender la insatisfacción entre focos de civilizaciones de juguetes. Los juguetes se levantan contra Sid en la primer película. Jessie resiente a su dueña., Emily, por abandonarla. Lotso directamente odia a los humanos en la tercer película. Los juguetes obviamente no están satisfechos con su status quo, proveyendo una razón del por qué las máquinas y objetos están listos para tomar el control. Así que, para los años 2000, los súper humanos se han ido, y la humanidad es vulnerable. Los animales, que desean levantarse al estilo de El Planeta de los Simios, tienen la habilidad de tomar el control, pero no vemos que esto ocurra. Asimismo, la I.A. nunca domina a los humanos por la fuerza. ¿Por qué creen que pasa eso? Es razonable asumir que las máquinas en efecto, dominaron, sólo que no como esperábamos. Las máquinas usaron a BNL, una corporación sin rostro (que en su naturaleza son básicamente sin rostro) para dominar al mundo, comenzando a partir de los 60s, después de que el Omnidroide falla en derrotar a los Increíbles. En cada una de las películas de Toy Story, se hace dolorosamente claro que los objetos sesibles dependen de los humanos para todo. Para su realización e incluso energía. Se insinúa incluso que los juguetes pierden toda la vida cuando son “almacenados” a menos de que estén en un museo que los hará al menos ser observados por humanos.

Así que las máquinas decidieron controlar a los humanos utilizando una corporación que satisfacía todas sus necesidades, conduciendo a una revolución industrial, lo que eventualmente lleva a… la contaminación. Cuando los animales se levantan contra los humanos para detener la contaminación de la Tierra, ¿quién los salvaría? Las máquinas. Sabemos que las máquinas ganarán la guerra también, porque después de este conflicto, no se vuelve a ver animales en la Tierra. ¿Quién queda?

Dado que las máquinas sacan todo de balance, la Tierra se vuelve un planeta inadecuado para los humanos y animales, así que los humanos restantes son puestos  en el Axioma, como un último esfuerzo para salvar la raza humana.

En el Axioma, los humanos no tienen otro propósito fuera de satisfacer sus necesidades por medio de las máquinas. Las máquinas han hecho a los humanos dependientes de ellas en todo porque así fue como fueron tratadas al ser “juguetes”. Eso es lo único que saben.

Mientras tanto en la Tierra, las máquinas son dejadas atrás para poblar el mundo y controlar las cosas, explicando los lugares humanos y tradiciones aún prominentes en Cars. No hay animales ni humanos en esta versión de la Tierra porque todos se han ido, pero sabemos que el planeta aún tiene mucha influencia humana. En Cars 2, los autos van a Europa y Japón, dejando claro que todo toma lugar en la Tierra como la conocemos. Así que ¿qué ocurrió con los autos? Ya sabemos que los humanos son la fuente de energía para las máquinas. Es por eso que nunca los eliminaron. En Wall-E, nos indican que BNL intentaba traer a los humanos de regreso una vez que el planeta estuviese limpio de nuevo, pero fallaron. Las máquinas en la Tierra eventualmente murieron, aunque no sabemos cómo.

Lo que sí sabemos es que hay una crisis de energía en Cars 2, siendo el petróleo la única manera en que la sociedad avanza lentamente  a pesar de sus peligros. Incluso nos enteramos que la corporación Allinol estaba utilizando “energía verde” como catalizador para una guerra de combustible con tal de alejar a los automóviles de fuentes de energía alternativas. Este combustible “limpio” bien pudo ser utilizado para eliminar muchos automóviles rápidamente.


[Nota al margen: alguien me indicó que "all in all" (“todo en todos” - Allinol) significa lo mismo que "by and large" (“En general”  - Buy n large) haciendo la conexión entre Cars y Wall-E mucho más atractiva.] 
Lo que nos lleva de vuelta a Wall-E. ¿Alguna vez se han preguntado por qué Wall-E es la única máquina que queda? Sabemos que la película comienza 800 años después de que los humanos dejaron la Tierra en el Axioma,  gobernados por el AutoPilot (otra referencia hacia la I.A.). ¿Podría ser que la fascinación de Wall-E con la cultura humana y su amistad con una cucaracha fue lo que le permitió seguir encontrando su realización y la habilidad para mantener su personalidad? Eso explica por qué era especial y liberó a los humanos. Recordaba la época en que los humanos y las máquinas vivían en paz, lejos de toda la contaminación causada por ambos lados.

Después de que Wall-E libera a los humanos y reconstruyen la sociedad en la Tierra, ¿qué pasa entonces? Durante los créditos finales de Wall-e, vemos el zapato que contiene lo último de la vida del planeta. Crece siendo un árbol gigante. Un árbol que sorprendentemente se parece al árbol central de Bichos.




Así es. La razón por la cual no aparecen humanos en Bichos: Una aventura en miniatura, es porque no quedan muchos. Sabemos por la cucaracha que algunos insectos sobrevivieron, lo que significa que pudieron haberse recuperado un poco más rápido, aunque la película tiene que ser más lejos en la línea del tiempo para garantizar que las aves también hayan regresado. [Lo admito, el que los árboles se parezcan no es prueba suficiente para sostener la idea de que Bichos ocurre después de Wall-E, pero definitivamente hay muchas más razones por las que es posible. Asimismo, volveré a lo del árbol después porque también aparece en Up.]

Hay algo sorprendentemente distinto en Bichos: Una Aventura en miniatura comparada con otras interpretaciones de animales en Pixar, lo que me lleva a creer que tiene lugar en el futuro. A diferencia de Ratatouille, Up y Buscando a Nemo, los insectos poseen muchas más actividades humanas similares a lo que las ratas en Ratatouille estaban experimentando. Los insectos tienen ciudades, bares, saben lo que es un ‘bloody mary’, incluso tienen un circo itinerante. Todo esto asume que la película ocurre en un periodo temporal distinto.


El otro factor que separa a Bichos de otras películas de Pixar, es el hecho de que es la única, aparte de Cars y Cars 2, que no gira en torno (o incluye) a humanos. [Está bien, aquí hay un montón de contención sobre la idea de que Bichos ocurra después del apocalipsis, pero escuchen bien. La razón por la que me inclino a defender esta idea es debido a la enorme diferencia que hay entre el mundo de los insectos de las otras películas de animales. Ninguna otra película de Pixar tiene animales utilizando ropa, invenciones extrañas, animales creando máquinas o tanta influencia humana como bares y ciudades. En Buscando a Nemo, la cosa más humana que vemos es una escuela, e incluso eso está muy simplificado. Pero en Bichos, tenemos un mundo donde los humanos apenas y están implicados. En algún punto, una de las hormigas le dice a Flik que no deje la isla porque hay “serpientes, pájaros e insectos más grandes allá afuera”. No menciona a los humanos. Sí, hay algunos, como el chico que supuestamente arrancó las alas del insecto sin hogar, pero eso aún encaja en un mundo  después de Wall-E. De igual forma, los insectos debieron haber sido irradiados por ellos para tener vidas tan largas. La vida promedio de una hormiga es de 3 meses, pero estas hormigas sobreviven un verano entero y aluden a que han andado por aquí durante algún tiempo. Una de las hormigas incluso dice que “se siente de 90 otra vez”. Esto funciona si aceptamos que las hormigas son más resistentes debido a la evolución y genes mutados.] Hay otra película de Pixar que  iba a ser lanzada en 2012, pero fue cancelada y reemplazada con Valiente. Esta película se llamaba Newt y creo que podría haber encajado en esta parte de la línea del tiempo post Wall-E. La sinopsis de la película era “¿Qué sucede cuando las últimas salamandras pie azul macho y hembra en el planeta son forzados a estar juntos por la ciencia para salvar la especie, y no pueden soportarse uno al otro?” 

Una película acerca de una especie en peligro de extinción reconstruyéndose a sí misma podría encajar en esta teoría, pero dado que la película nunca fue liberada, solo estoy especulando.
Así que, ¿qué sucede? La humanidad, las máquinas y los animales crecen en armonía al punto en que una nueva súper especie nace. Los monstruos. La civilización de los monstruos es de facto la Tierra,  en un futuro increíblemente distante.  [Algunos han argumentado sabiamente que en Monsters University, el colegio dice haber sido fundado en 1313. Si estamos realmente en el futuro, es posible que los monstruos bien pudieron reiniciar la sociedad y haber comenzado a utilizar su propio calendario. Eso implicaría que Monsters, Inc. tiene lugar unos 1400 (o más) años después de Bichos, una Aventura en miniatura.] 
¿De dónde vinieron? Es posible que los monstruos simplemente sean animales con personalidad que mutaron después de que la enferma Tierra fue irradiada durante 800 años. [No durante Wall-E. Yo supondría que tuvo lugar cientos de años después de Wall-E, para que los animales se convirtieran en monstruos]Otra alternativa pudiera ser que los humanos y los animales tuvieron que cruzarse para salvarse unos a otros. Asqueroso, lo sé, pero plausible dado que las líneas entre humanos y animales son constantemente materia de debate en Pixar.



Cualquiera que haya sido la razón, los monstruos parecen animales horriblemente mutados,  solo que más grandes y civilizados. Tienen ciudades e incluso escuelas, tal como vemos en Monsters University. [Un problema que algunos han encontrado es que eso no explica propiamente qué ocurrió con los humanos. No he establecido propiamente una teoría , pero me inclino hacia la idea de que los monstruos y las máquinas eventualmente olvidaron que necesitaban a los humanos y se deshicieron de ellos de nuevo, sin darse cuenta de su error hasta que todos los humanos murieron, lo cual llevó a la necesidad de los viajes en el tiempo. Otra explicación es que los humanos simplemente no pudieron sobrevivir más tiempo en la Tierra.] En Monsters Inc., tienen una crisis energética porque están en una Tierra futura sin humanos. Los humanos son la fuente de energía pero, nuevamente gracias a las máquinas, los Monstruos encontraron la manera de utilizar puertas para viajar al mundo humano. Sólo que no se trata de dimensiones distintas.


Los monstruos están viajando en el tiempo. Están almacenando energía para evitar extinguirse viajando en el tiempo a la época en que los humanos eran más prominentes. La cima de la civilización, si gustan. Aunque mucho tiempo ha pasado, la animadversión hacia los humanos nunca se extinguió realmente para los monstruos / animales. Los monstruos debieron confiar en instintos anti-humanos para creer que tan sólo tocar a un humano podría corromper su mundo como ocurrió en el pasado. Así que espantan a los humanos para obtener su energía, hasta que se dan cuenta que la risa (energía verde) es más eficiente por ser de naturaleza positiva. [Una explicación alternativa que encaja mucho mejor es que las máquinas y los monstruos crearon las puertas de viaje en el tiempo pero se dieron cuenta que meterse con el tiempo podría borrar su existencia y cambiar la historia. Así que entrenaron a los monstruos para que creyeran falsamente que los humanos eran tóxicos y de otra dimensión, volviendo un suicidio para un monstruo interactuar mucho con su mundo.] Incluso vemos una conexión entre Bichos, y Monsters Inc. a través del remolque que vemos en ambas películas. Como pueden ver, el vehículo se ve exactamente igual, excepto que el de Bichos es notablemente más viejo y decrépito, mientras que el que vemos en Monsters, Inc. donde Randall es enviado a través de la puerta tiene humanos y se ve nuevo.



Miren la foto de arriba. A la izquierda está el remolque de Bichos, y el de la derecha de Monsters, Inc. El de la izquierda se ve más viejo y descuidado. Incluso la vegetación es más seca y hay menos de ella. El remolque de la derecha tiene humanos y el cuadro incluso muestra un pasto más alto y un árbol colgando [Algunos han argumentado que entonces el remolque de Bichos no debería ser nada más que polvo. Estoy en desacuerdo basado en el hecho de qué tan intactos estaban otros edificios en Wall-E. También se ha mencionado el mata insectos que es alimentado por electricidad. Bien puede ser que sea solar, como Wall-E. Los insectos probablemente los usaban como una fuente de luz para señalar a otros insectos dónde estaba la “Ciudad Insecto”. De igual forma, el remolque en Bichos nunca muestra luces dentro como lo hace en Monsters Inc.]Con esto dicho,  Monsters Inc. Es la película más futurista de Pixar. Al final, los humanos, animales y máquinas han encontrado una forma de entenderse uno al otro y vivir armoniosamente. Y entonces entra Boo. ¿Qué creen que le haya pasado? Ella vio todo lo que ocurre en la Tierra del futuro donde el “gatito” podía hablar. Se obsesionó con encontrar qué había pasado con su amigo Sully y por qué los animales de su época no eran tan inteligentes como los que ella había visto en el futuro. Ella recuerda que las “puertas” son la llave para la manera en que encontró a Sully en primer lugar y se convierte…


en una BRUJA. Sí, Boo es la bruja de Valiente. Descubre cómo viajar en el tiempo para encontrar a Sully, y regresa a la fuente: el fuego fatuo. Es lo que comenzó todo, y como bruja, cultiva esta magia en un intento para encontrar a Sully, creando puertas para ir hacia atrás y hacia adelante en el tiempo. [Sólo para aclarar: La teoría es que Boo descubrió una forma de usar puertas para viajar a través del tiempo por su cuenta, probablemente desarrollando magia por sí misma. Probablemente viajó hacia atrás en el tiempo, hacia la Edad Oscura para obtener más magia del fuego fatuo.] ¿Cómo sabemos eso? En Valiente podemos ver brevemente un dibujo en el taller. Es Sully.


Incluso vemos la camioneta de Pizza Planeta tallada como un juguete de madera en su tienda, lo cual no tiene sentido a menos de que haya visto alguna antes… (y estoy seguro de que lo ha hecho, dado que esa camioneta literalmente aparece en cada película de Pixar). Si miran cuidadosamente, se puede ver la camioneta tallada debajo.


¿Recuerdan a Mérida abriendo puertas y la bruja desapareciendo constantemente? Es porque esas puertas están hechas de la misma forma que en Monsters, Inc. Transportan a través del tiempo y es por ello que Mérida no podía encontrar a la bruja. [Un montón de gente ha explicado cómo los huevos de Pascua están regados a través de todas las películas de Pixar. Una gran teoría sugerida por algunos y que yo apoyo es que estos huevos de Pascua son plantados por Boo ya sea intencional o accidentalmente mientras viaja a través del tiempo para encontrar a Sully. Algunos sostienen esto por que es un hecho de que todos los huevos de Pascua de Valiente se encuentran en su taller.] 
Pero esperen. ¿Cómo viajó Boo en el tiempo en primer lugar, y por qué está obsesionada con la madera? Boo debió descubrir que la madera ha sido la fuente de energía todo este tiempo, no sólo los humanos. Las máquinas y monstruos en Monsters Inc. usan puertas porque están hechas de madera y encontraron la forma de usar dicha energía para  viajar en el tiempo. Obsesionada con encontrar a Sully, Boo viajó a través del universo Pixar usando las puertas.
[Incluso es posible que la madera del árbol de Bichos sea la fuente del ingenio de Flik, debido a su fascinación y respeto por las semillas que se convierten en árboles. El árbol también guarda una semejanza al que aparece en Up, que Carl y Ellie frecuentaban, lo cual podría ser la fuente de la loca creatividad de Carl usando globos para transportar su casa. Esto explicaría por qué Flik y Strudel de Bichos aparecen en Toy Story 2. Boo intentaba ir al futuro y bien pudo aterrizar en la época posterior a Wall-E. Necesitaba la madera para seguir viajando en el tiempo, pero dado que no había mucha aún, toma de la madera del árbol de Bichos. Bien pudo haberse llevado algunos insectos por accidente viajando nuevamente al pasado.
Así que Boo viajó hacia la Edad Oscura, probablemente porque ahí podría ocupar toda la madera que quisiera para sus experimentos, o para estudiar al fuego fatuo. Sabemos que su primer encuentro con Mor’du terminó con ella convirtiéndolo en un monstruoso oso, pero éste sufre una regresión. Probablemente deseaba convertirlo en un oso porque Sully parece un oso, y aún está intentando descifrar de dónde viene Sully. ¿Alguna vez Boo encuentra a Sully? Me gustaría pensar que sí. Seguramente se reunió con ella por lo menos una vez cuando niña al final de Monsters, Inc. aunque eventualmente tuvo que dejar de visitarla. Pero su amor por Sully es, después de todo, el meollo de todo el universo Pixar. El amor entre personas distintas de edades distintas e incluso especies distintas encontrando la manera de convivir en la Tierra sin destruirla debido a la codicia por la energía. Y esta es la Teoría Pixar. Más será añadido, sin duda, cuando la siguiente película de Pixar, The Good Dinosaur, salga en el 2014.


[Nota al margen: The Good Dinosaur supuestamente ocurre en un universo alterno donde los dinosaurios nunca se extinguieron debido a que un meteorito nunca los barrió. Tienen a los humanos como mascotas en esta realidad alterna. Mi teoría es que este “universo alterno” explica por qué tantas cosas en el universo Pixar son tan diferentes de las nuestras. Es porque la evolución nunca se interrumpió debido a una catástrofe mundial. Los humanos evolucionaron en súpers y los animales ganaron sensibilidad más rápido, acelerando el fin del mundo por recursos que podrían hacer lo mismo en nuestra línea temporal. Ah, y Dinoco de Toy Story es una conexión suelta, pero divertida para especular.]


Hasta entonces, si tienes algo para contribuir o corregir, no dudes en hacérmelo llegar. ¡Gracias por leer! ¿Te gustó lo que leíste? Conecta conmigo vía twitter @JonNegroni. Te seguiré de vuelta si pareces una persona real. También puedes suscribirte a este blog dando clic en el botón de “Follow” en la esquina superior izquierda. 

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Hasta aquí la traducción de este texto. Si no saben mucho inglés o les da flojera escribir, pueden dejar sus dudas o contribuciones a esta teoría aquí, y yo me encargaré de hacerlas llegar al autor. La verdad es que se trata de una Teoría sobre la cual podemos discutir largamente y hacer muchas especulaciones, darle muchos significados, debatir, hasta que Pixar lo confirme o diga lo contrario. Saludos :)