Cuando hace casi 3 meses acepté esta gran misión, no tenía idea de todo lo que significaba, me lo imaginaba, pero la realidad superó la fantasía, y con creces. Fue difícil, sí, complicado, cansado... hubo muchas desveladas, frustraciones, llantos, alegrías, risas y al final, resultó muy satisfactorio, pues todo eso que sacrificamos durante 80 días nos llevó a la plenitud como personas, como seres humanos hijos de Dios.
A lo largo del camino hubo distintos matices, y poco a poco se fue forjando un Equipo como ningún otro, un Equipo de hermanos unidos en Cristo con un sólo Ideal: Vivir en el Amor. Hacer Vivir en el Amor a todos aquellos que estuvieran destinados a recibir este mensaje.
A lo largo del camino, surgieron sorpresas, y todos y cada uno de los miembros de este Equipo, de manera personal, fue recibiendo bendiciones. En lo personal, yo recibí una de las más grandes: Un ángel llamado Bere Lee que llegó para complementar mi vida de manera inigualable, pues con su sonrisa, su calidez, su sencillez, me dieron los ánimos necesarios para lograr una misión que a ratos se antojaba imposible de realizar.
Y es que, mi vida ha estado llena de Amor, comenzando con mis padres, mis amigos, mi ángel... todos ellos me han enseñado un poquito del significado del Amor y lo que significa darle a los demás. Y la muestra de Amor más grande ha sido la de aquél que aceptó morir clavado en una cruz, y que no le importó derramar hasta la última gota de sangre por ese Amor que Él sentía.
Jesús, mi Amigo, mi hermano, ese Hijo de Dios que me rescató de la más densa oscuridad, que cuando estaba yo perdido y muerto en vida, llegó para Resucitarme, y le dio un nuevo sentido a mi vida... Me dio una Misión y me hizo un Guardián de su Luz, la Luz de la Vida. ¡Qué gran bendición es despertar cada día y mirar, oler, sentir, gustar, oír! ¡Qué alegría me da ver toda la Creación que nuestro Dios nos regaló! La Vida es el regalo más hermoso que jamás se nos ha otorgado... pero lo más maravilloso es que nosotros, como seres humanos, somos capaces de dar vida o muerte a quien queramos. Y me da mucho gusto ser capaz de darle vida a los demás.
Ayer caí en la cuenta que no soy débil, que no soy pequeño... ayer el Señor me dijo:
"Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras yo te consagré y te destiné a ser profeta de las naciones."
Y yo repliqué, diciéndole que era muy débil, pequeño, sólo era un niño que no sabía qué hacía. Y me respondió:
"No me digas que eres un muchacho, tú irás a donde quiera que te envíe, y proclamarás todo lo que yo te mande. No tengas miedo porque estaré contigo para protegerte"
Haciendo un recuento de mi Vida, todas y cada una de las experiencias que viví me trajeron hasta este momento, en el que me encuentro totalmente lleno de Dios, lleno de Amor, con una Fe totalmente inquebrantable... ante tales milagros ¿cómo puede alguien dudar de Jesús? ¿Cómo puede haber gente tan intelectual...mente cerrada que no acepte esta oferta de Salvación y Vida Feliz que se nos ofrece?
Sin embargo, todo tiene un precio, y el mío ha sido quizás una amistad que valoro demasiado, y que estoy dispuesto a recuperar... Debo saber vivir mi relación con Dios y mis hermanos, y transmitir esa Vida, esa alegría, ese Amor a toda creatura... hacerle entender que la vida no es negra, si dejas que la ilumine Jesús. Si te aferras de María y bajo su amparo y protección dejas que ella te guíe. A ella me encomiendo hoy, para recuperar esa amistad de la que me he alejado.
Tengo tantas cosas qué decir, tan poco tiempo... Pero sólo me queda decir a todos los que han sido parte importante de mi vida:
¡Gracias!
A mi padre y madre, por ser los primeros en presentarme a mi Madre y a mi Hermano...
A mis hermanas, que con sus consejos y abrazos, aligeraron la carga que sobre mis hombros pesaba...
A mis amigos, por su apoyo, comprensión y su confianza en que podía lograr lo imposible...
A mi novia, por sus sonrisas, sus besos, sus abrazos y su siempre darme ánimos, porque así sentía que sí podía...
Al Equipo: Fosi, Fernando, Víctor, Arturo, Ángel, Alan, Rafa y Alex, por haberse entregado a Cristo al máximo y entregar su vida a tan noble Ideal...
A esas 17 hermosas almas, que aceptaron y abrazaron ese mensaje de Salvación que les fuimos a regalar...
A Jesús y María, por confiar en mí, y entregarme las riendas de esta Misión...
"Ya no vivo yo, sino es Cristo, quien VIVE en mí" Gal 2,20
¡Todo a Jesús por María...

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